Cuatro personas en un aeropuerto oscuro y húmedo

  Cuatro personas en un aeropuerto oscuro y húmedo, tres hombres (uno uniformado) y una mujer. En el suelo, un cadáver, un general alemán con tantas estrellas como soberbia. Es de noche, uno de los hombres lleva una pistola (con ella mató al general alemán minutos antes) y él y el otro vestido de civilSigue leyendo «Cuatro personas en un aeropuerto oscuro y húmedo»

A veces creemos…

A veces creemos que repitiendo nuestros actos, se repetirán los resultados: ir al mismo restaurante dónde la besaste la primera vez, repetir fin de semana en el mismo pueblito donde descubristeis que vuestros sentimientos eran recíprocos, volver al mismo café donde celebrasteis su primer cumpleaños juntos…Necesitamos certezas, pisar sobre seguro y transitar un camino yaSigue leyendo «A veces creemos…»

No me culpes de tu mediocridad

Lo más difícil de la vida es saber cuál es tu verdadero lugar. Siempre piensas que eres alguien especial, digamos que no un héroe, pero al menos alguien a quien admirar. Pero no es verdad. Simplemente, eres uno más. Nadie en especial de entre 7 mil millones de humanos. Ni mejor persona, ni mejor trabajador,Sigue leyendo «No me culpes de tu mediocridad»

Por qué unos tocan jazz y otros escriben

Aunque normalmente quedaba con Samuel en el John’s Grill, después de que él terminase su actuación, hubo alguna vez en la que nos vimos fuera de allí. Serian cuatro o cinco, no creo que más, y siempre las propició él de manera un tanto rocambolesca: me hacía llegar un recado por alguno de mis vecinosSigue leyendo «Por qué unos tocan jazz y otros escriben»

No ocurre con mucha frecuencia…

No ocurre con mucha frecuencia (al menos, a mí no me ocurre) pero a veces un libro, una canción, un restaurante, un pequeño café, un rincón de una alguna ciudad, despierta en nosotros el recuerdo de alguien. Estamos tranquilos, pensando en cualquier otra cosa y, de improviso, nuestra mirada capta ese detalle, nuestro oído oyeSigue leyendo «No ocurre con mucha frecuencia…»