El teléfono nunca suena en la madrugada de en un día entre semana por algo bueno. Por más que las noticias malas nos aborden constantemente, en cualquier situación o lugar, en un momento de felicidad o de calma, por más que estemos acostumbrados a recibir disgustos de boca de un familiar en una comida deSigue leyendo «El Abuelo»