Y habrá palabras que nunca te llegaré a decir; pensamientos, frases enteras que se forman en mi cabeza, estan en mi boca, en mi lengua, pero que no salen, como si alguna maldición les impidiera hacerlo. Y por eso tú nunca sabrás lo mucho que me gusta estar contigo, lo mucho que me gusta verte beber una cerveza o un café, lo mucho que me gusta verte reir. No lo sabrás porque aunque suenan con una fuerza tan grande que casi me duele, yo nunca las digo y tú nunca las escuchas y tú nunca las sabes.
Y así pasan los dias y las semanas, con un puente invisible entre los dos que lo único que logra es que cada vez sea mayor la distancia no ya que nos une, sino que nos separa»