Calló por un momento, en el que aprovechó para encender otro (el cenicero rebosante, la habitación turbia de humo) cigarrillo. Suspiró, pero no me daba tiempo a mi para prepararme (hubiese seguido hablando aunque allí no hubiese nadie mas que él) sino para si mismo. Me miró a los ojos, aunque no sé si meSigue leyendo «Yo Maté a Liverty Valance. Calló por un momento, en el que aprovechó para…»