Media el paso de las horas por el tipo de alcohol que tomaba: Martini con una gotas de ginebra a media mañana; vino blanco o cava bien frío en el aperitivo; un buen Ribera del Duero a no más de 17 grados y no menos de 15 con la comida; un Oporto con el poste; London One con Fever Tree, piel de limón y hielo roca antes de cenar y Habana 7 (sin hielo) hasta que la noche terminara, lo que no solía ocurrir antes del amanecer. Beber así te matará, le decían. Muy al contrario, contestaba él, beber así es lo que me mantiene vivo